Se trata de un constructor siciliano a quien le otorgaron un arresto domiciliario tras pasar un tiempo en prisión. Pidió ser encerrado nuevamente para evitar tener peleas con su mujer
Un constructor siciliano transferido desde la prisión a un arresto domiciliario intentó que volvieran a encerrarlo para huir de las peleas con su mujer en casa, reportaron el jueves medios italianos.
Santo Gambino, de 30 años, pasó un tiempo en la cárcel por arrojar desechos peligrosos antes de ser trasladado a un arresto domiciliario en Villabate, en las afueras de Palermo, la capital siciliana, según agencias de noticias italianas.
Gambino se dirigió a la comisaría y pidió ser encarcelado nuevamente para evitar las peleas con su mujer, que lo acusa de no pagar el mantenimiento de sus dos hijos.
La Policía lo acusó de violar las condiciones de su sentencia y lo obligó a volver a su casa y solucionar las cosas con su esposa.